Fotografía: alattkevaYa bebo de tu silencio,el tiempo que pasa y calla,transfigurando la súplicadel canto que te reclama.¡Oh, mi fulgor de estrellas,noche de luna abrumada;de insomnios y duermevelasin despertares al alba!No hay veranos sin cigarras,o cantar de triste nieblay avecillas volanderasenredadas en hilachas.Ondulando por los montesdonde los duendes descansan;hay tapices de amapolasy las tardes van descalzas.Tú, agua de mi rocíopara mi sed de caminos,quién pudiese acariciartepor mi tiempo atardecido.Piensa en mí cuando no estéy llórale a los luceros,los que te guardan las nochesbuscando un nido en el cielo.Y cuando me puedas verdesmadejado en azules,es que se me lleva el vientolos versos por abedules.
Australia Elisa Lattke Valencia en: "El Ruiseñor"

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¡Gracias por tu visita! Se sincero siempre no necesitas para ello excederte, sólo estimular a quien lo hace bien. Juzga la labor tanto si es escrita como si es un dibujo o pintura de su autora si la hubiese. Muchas veces entramos a un sitio y no hallamos lo que queremos... Es como quien busca sin suerte y entra en un castillo cuya figura se yergue en el paisaje. Es hermoso ver e imaginar detrás de sus muros lo que hay; pero ya dentro no existe nada y todo ha desaparecido a través del tiempo y se adueña el cacío, están sólo sus muros llenos de tristeza y de sombras, entonces nos queda la imaginación para sentir que cada día mientras esté de pie la luz solar o el firmamento lo llenará de estrellas o de luna de su ayer. A veces somos así algunos seres humanos, como un recuerdo que se escapa dentro de nosotros hacia lo que no existe bajo su techo y sabe permanecer en el corazón de todo universo. Ranita.