Estáis y se agradece

4/3/19

Cumpliendo los tiempos


No sé de mi tiempo
ni de toda estancia,
fundida en un sueño
solícita y sana.
Del fraguar inmenso
que llevan los cuerpos,
buscando los frutos
en todos los huertos.
Siendo vaticinio
del azar fortuito,
somos testarudos
cumpliendo algún rito.
Se piensa o sentimos,
que con la fe ciega,
se cumplen las cosas
que siempre quisimos.




Y vamos seguros
recogiendo rosas,
las flores del alma
¡y las más hermosas!
No importa si espinan,
o hieren y sangras...
Si siempre lloramos,
¡y nadie imagina!
Por eso no sabes
del ciclo que falta,
ni tampoco piensas
si acaban las ansias.
Vamos tan seguros
cumpliendo los tiempos,
que la vida expone
como mandamientos.

A. Elisa Lattke V.

4/12/18

Qué nos queda...

Foto con móvil de: alattkeva

Hay tres planetas más. Fue a través de la ventana del auto algo sucia. Pero todos esos detalles son necesarios para valorar lo que es cierto de lo que no es. Comprobamos que entre los tres, estaba Júpiter, Marte y una estrella llamada "Arturo'. No sé como capté algo así mientras miraba el cielo y no sólo lo comprobé con la App Sky Map". Incluso algo más que vino por la izquierda de la luna, era una esfera blanca como el 25% menos que esa luna que veía y cuyo movimiento de derecha a izquierda, me llamó la atención al desplazarse. Bajé el cristal para asegurarme que no era una mota de polvo, una mancha en el cristal de la ventanilla o un reflejo, que tomaba de la luz d otros faros ese movimiento. Tampoco era una estrella fugaz. Me fijé bien: pasó por delante de ella, la luna; y pude calcular sin gafas su tamaño con respecto a la esfera lunar. Era más clara que nuestro satélite pero al ir pasando por encima, se notaban perfectamente sus perfiles de su redondez y se colocó a su derecha, a su lado. Ya sé que no son iguales las distancias. La estuve observando más de una hora mientras el trayecto me permitía constatar que seguía allí, hasta que llegamos al lugar donde estaríamos por un fin de semana. No era un avión, estoy segura de ello, porque un avión tiene luces de intermitencia y pasa por delante de la esfera lunar y se nota que lo es. Además no se queda como un punto de luz esférico y estático a tanta distancia, ya sin moverse o desplazarse. Pero no era imposible parar a esas horas y cansados como íbamos, entre la serranía baja y los claros de los montes, para observarla con tranquilidad. El hijo tiene instrumentos de más precisión en estos casos y es aficionado a la astronomía.



¿Qué nos queda de la Vida?
La sonrisa con humor,
un acierto, una certeza
y algo bueno del Amor.
La mirada en algún cielo,
unos pasos nada más;
cuatro palabras y un vuelo
en donde vivir en paz.

¿Qué nos queda por hacer?
Se nos cierran los caminos,
se nos draga como arena,
por playas de nuestro sino.
¿Qué nos queda por pensar?
Si el pensamiento se calla,
cierne el mundo que nos tiene
midiendo la soledad.

¡Ah, dime, Alma, que me tienes!
¿Di qué más se puede hacer,
qué sueños aún esperan
que podamos pretender?
Si por el camino pasa,
corriendo la soledad,
la acompaña la utopía
abrazada a su verdad.

*alv

28/11/18

A veces...



A veces, inquieto,
un ángel escondo
y el amor despierto,
me besa los ojos.
💙
Y también rezonga
el tiempo perdido,
entre las neuronas
de ajenos olvidos.

alv
A veces...

A veces la nubes
de lluvia van llenas,
a veces la manos
llevan primaveras.

A veces tenemos
las almas sedientas,
el tiempo cumplido,
la vida en ausencias.
A veces callamos,
marchitos y fríos;
sentados lanzamos
miradas, suspiros.
Y, a veces, contentos,
reímos, lloramos;
por ser bien amados
y nos abrazamos.

Pero, es que aveces,
todo se termina;
los cuerpos se cansan,
despacio caminan.

Y jamás se piensa
que todo caduca,
se nos va la vida,
y no vuelves nunca.

A veces, callados,
amamos de veras,
sintiendo esa calma
que da un alma buena.

Un alma que ama...
Que no se conforma,
pero siente dentro
que Dios la transforma.
alattkeva en: "Ranita Azul" 

21/11/18

Ènfasis

Desde este lugar del mundo,
donde mis pasos se sienten,
camina un sueño silente
con su verso vagabundo.
Camina el tiempo a mi lado
como la muerte y la vida;
camina un canto rodado
y un poema a la deriva.
Camino, y yo, participo,
y voy como alma aturdida,
siendo de Dios anticipo
por regalarme la vida.
Esta fuerza, esta importancia,
este hacer que me mantiene;
este sentir que me tiene,
¿es amor para mi estancia?

Quién me quita este desvelo...
Quién me procura el instante....
Quién permanece con celo....
¡Para sentirme su amante!
¡Ah, este énfasis entretiene,
me arropa y cuida a su lado;
y es mariposa en las sienes
encerrada con candado!
 alattkeva

19/9/18

No, no quiero decir: '¡Adiós!'... todavía...

¡No, no quiero decir un 'Adiós, todavía,porque,
para enunciarse,me concedo más días!

¡No, no quiero decir
un 'Adiós, todavía,
porque, para enunciarse,
me concedo más días!
Se acompaña esta vida
de mil voces dispersas,
por tenerlas conmigo,
acaricio respuestas.
Por el aire ellas van
por el aire me llegan,
con sus versos tan llenos
de palabras sinceras.
Son las voces del tiempo
con la edad ya sin brío;
balancean mi barca
en un mar ya vacío,
¡Ay, del tiempo que cierne
por recodos, conceptos,
sin valores no hay juicios
a mis huesos sujetos!
Por el aire van dardos
a la diana de siempre,
y venablos de piedra,
que repiten simiente...
Y del agua que bebo
siempre veo tormenta,
componendas del sino
que se esconde en su senda.
Nadie puede negarle,
los errores al viento,
que se lleva en su ocaso
los colores al cielo.
Es por eso que en cuita
hay razones de acecho,
movimiento que calman
el compás del silencio.
De suspiros me visto
remendando vacíos;
con los parches del tiempo,
¡me desnudan mis sueños!
alattkeva en: "Ranita Azul"

Foto: alattkeva
En el Zoo de Madrid mientras fotografiaba a un pavo real,
se mostró tan orgulloso este gorrión. Mereció la pena reflexionar sobre ello.

22/8/18

Tú, siempre tú



(A mi madre)
-
Tú, que estás...
Tú, que te has ido...
Y yo, deseando esa marcha hacia el olvido,
adormecida en los cuentos de la infancia,
hablando aún a las hadas, extasiada,
sintiendo tu cantar en mis oídos.

Tú, que me sabes o me intuyes...
Que me conoces y me verás mañana...
Recuerdas la vida cuando aún hablabas
y a la fuente de lealtad, estremecida;
mas eres del aire que respiro
y del fondo del mar donde te busco...
Y del salitre en los muros y en el beso que se calla.
Tú, desnuda música del alma...
Llamada de la sangre entre las algas,
la de la danza del amor entre las olas,
la del lenguaje de los dioses hacia el alba.
 ¡Tú, siempre tú, sustantivada!
Pulsando las cuerdas de arpas y laúdes,
me sabes de la palabra con su hechizo
y del influjo natural de vida o muerte;
cuando enloquece este hacer donde la sombra crece
y el poeta se distrae, hinchando el alma.


A. Elisa Lattke Valencia 

Todos somos 'yo'


A ver si por razones que no explico
se entretiene callada el alma mía;
y este mundo del 'nosotros', desconfía,
por pensar en el dogma que me aplico

En silencio mi tiempo lo alámbrico,
se destila y, aunque inquiete todavía,
nunca quiero agudeza por porfía,
y servir de alfiler en acerico.

Y, vosotros, los infieles al misterio,
a pesar de enseñar la transparencia;
olvidamos 'nosotros', en pronombre.

Imponemos al Amor un cautiverio;
y el paisaje del alma en consecuencia
desconfía del vértigo del hombre.

Todos somos el 'yo' para el instante,
un pronombre egoísta y preferido,
que se olvida del resto por pedante.


A. Elisa Lattke V. 

Relación estética


Dedicado a quien me piense
El tiempo se va, sin esperar adioses,
calienta aún, alegra los sembrados.
Hay un silencio viajando de mi mano
y una tarde dorada de luz en los ocasos.
Cuando puedo y salgo hacia los montes,
contemplo las espigas por sembrados,
reverdece el campo con la lluvia
y al sol, se doran los trigales.
Se adormecen pensamiento de amapola
con su rubor de enamorados,
hay un verso saltando por los campos;
y un ruiseñor cantando al arroyuelo
y el jilguero buscando a un ser amado.
La diversidad temática enloquece,
como es costumbre el ritual en su porfía;
dócil es la voz de sus musas que acompasan,
sin haber metro por la rima... ¡Y es Poesía!
Hay sonidos, fonemas que son música,
sin renuncia a su ritmo y preceptiva...
Hay magia convencional, algún recurso
invitando a pensar su sincronía
Australia Elisa Lattke Valencia en: "Ranita Azul"

12/8/18

Fragmentos del ser I, II, III




¡Alma,
ven,
habla,
quiero sentirte...!

Si nada fui, nada seré entonces
en este viaje hacia mi adentro,
Hacia el Ser que a mí me tiene.
Siendo mujer en la esencia de la carne,
pariendo hijos en el dolor de entrañas,
una Eva más amamantando las estrellas
y durmiéndome en la curva de la luna.

Pronto, me convertiré en tronco sin raíces, árbol marchito;
cuando mi yo doliente entierre sus memorias,
en la profunda grieta en que me abstraigo.

Sé lo que quedará de mí,
cuando nada pasa y nada pido,
pero morir quisiera sintiendo el sol en mis retinas.
Con este adentro mío que aprisiona tanta vida,
sin despertarme para otros olvidos.

Me sortean los espantos estas noches
sin espacio, extinguida, maldispuesta,
inventándome lunas y perros que le ladren.
Para este yo de unos versos que se quejan
o se duelen, cuando me sostiene un poema.


A. Elisa Lattke Valencia

II


Alma, ven,
habla,
quiero sentirte
en el infinito preludio de mi suerte,
ser anastomosis espiritual, y viva...
transformación para ofrecerme.
No dejando de sentir que soy la herida,
renunciando al amor por el dolor y muerte.

Si yo pudiese al percibir, aislarme
cual si fuese otra vida diferente,
con esa sensación de no ser nada,
para poder elevarme en tus jornadas
y abstraerme entre el aire que te siente..


¡Oh, infeliz de mí
si yo pudiese y, por sentirme así,
una vez más llegar para fundirme;
no perderte para siempre sin hallarte,
y a través de tus ojos, confundirme
y volver a ser yo, eternamente.


A. Elisa Lattke Valencia


III

Alma

Estarás...
En la voz de la noche
y en las cosas que son y las que fueron;
y estaré en la estancia de tu pecho, pensativa.
Seré de lluvias de silencios y de fiebres
y el beso maravilloso en los espacios,..
Elevación, encantamiento.

Estarás....
Dentro de cada pensamiento que meditas
su verdadero lugar coronado de estrellas.
Seremos de los segmentos que negamos
en las heridas del que sufre y del que sueña;
Mendigando el pan...
Floreciendo en un beso,
Dejándose llevar por un arrullo,
Balanceándose en el filo de las noches

Estarás...
En el velamen que nos lleva a cada puerto
donde se precipita el alma hacia otros cuerpos,..
En ese mar que se derrama en vida lujurioso
en el lugar de siempre que se espera.

Estarás..
¡No te perderé!.
En la diáfana realidad de quien sabe ver,
que hay detrás de esas cosas que desnudan
besando los recuerdos, porque se supo ver
la inmensidad llenándose de luz y ver tus huellas.


A. Elisa Lattke Valencia